NUESTRA OPINIÓN …

Me fijé en esta novela, El tiempo mientras tanto, en una página de internet, poco después de ser elegida finalista del Premio Planeta. Aunque de esto hace ya algún tiempo, el caso es que he ido demorando en su lectura.

Lo primero que tengo que decir, es que si no estás en tus mejores momentos anímicamente hablando, te abstengas de leer este libro, ya que se trata de una novela triste, o por lo menos a mi lo que me transmitió fue tristeza. Y no por el hecho de que nos encontremos ya en las primeras páginas que María José está en coma, en un hospital de crónicos y terminales, y cuyo fin está próximo, debido a un accidente de tráfico que ha tenido, hecho de por sí ya triste, sino por la tristeza que destilan sus personajes, por como han sido sus vidas, por como se han desarrollado éstas, por como se han comportado, por lo que no han sido capaces de hacer, de transmitir.Una de las primeras cosas a lo que me enfrenté fue al título. Después de ver de qué iba el libro, ¿qué era lo que me sugería “El tiempo mientras tanto”?.

Mientras tanto, los que están alrededor de María José, ven como se escapa su vida y, en principio, poco hacen más que ver pasar los días, y sin embargo, mientras tanto …. ¡¡¡¡TANTO!!!!.Cuando la muerte es rápida, te enfrentas a ella de golpe, como de golpe te crea un vacío, pero cuando ves que sucede poco a poco, y más con una persona joven y con mucho por delante, cuando te vas despidiendo de ella lentamente, cuando ese vacío y esa pena va creciendo despacito, cuando quieres decir tantas cosas aunque sea imposible que la otra persona te escuche. ¿O sí te escucha?.

En El tiempo mientras tanto nos vamos a encontrar una novela coral, ya que María José no es más que un personaje más. Todos los demás que nos vamos a encontrar tienen entidad propia la misma fuerza y a través de estas páginas vamos a conocer como son y las vidas de María José, Pilar (su madre), Paco (su padre), Joaquín (su ex-marido), Marga (su mejor amiga); y otros personajes secundarios como Fermín (el primer novio que tuvo su madre y al que siempre esperó), Cleopatra (la mujer cubana que la acompaña por la noche) o Gamboa (el inmigrante que ha sufrido un accidente y es compañero del hospital).Y es que lo mejor de esta novela, para mi gusto, son los personajes. Unos personajes bien trazados y definidos, interesantes, con unos sentimientos muy fuertes, a los que en algunos casos me daban ganas de zarandear, de increpar, que lograban ponerme de los nervios, en definitiva que me removían porque no podía estar de acuerdo con ellos, o por la vida que vivían, y eso es porque se trata de personajes vivos.

Carmen Amoraga nos narra una historia de vidas deseadas, que como suele pasar muchas veces, no se hacen realidad, de deseos que al no cumplirse se convierten en frustraciones, de vidas que no satisfacen y que hacen tan difícil encontrar un momento de felicidad a quien las vive y a quienes les rodean. Porque en cierto modo sus personajes se enrocan en su vida, en sus pesares, en sus anhelos no conseguidos, no saben dar un puñetazo y continuar sin lo que pudo haber sido y no fue, siguiendo adelante, buscando un futuro, distinto al que imaginaron pero sin duda mejor que el que llevan.Tiene que llegar el accidente y el estado en el que se encuentra María José para que algunos de esos personajes se planteen vivir su vida de otra manera, como hace tiempo debieron haberlo hecho, de forma que hubiesen sido, seguramente, más felices y no cabe duda que hubiesen hecho más felices a quienes les rodeaban.

Se trata de una novela donde hay más narración que diálogo, y que en ningún momento se hace pesada, está bien escrita, y donde primordialmente quieres saber más de los personajes y de esa manera intentar entenderlos. Una novela donde los personajes y los sentimientos de éstos, en su estado más puro, con toda su intensidad, sin vueltas ni adornos, son lo verdaderamente importante.En cuanto a si recomiendo esta novela o no, eso depende.

Depende del momento emocional en el que te encuentres, ya que como he dicho a mi lo que me ha transmitido esta novela ha sido tristeza, aunque al final esos personajes vean un poco de luz en su camino intentando dar un cambio a sus vidas, algo que no supieron hacer en su momento y que hubiera evitado arrastrar en ellas tanta frustración y amargura.Se trata de una novela bien escrita y cuya lectura no va a entrañar ninguna dificultad, pero puede que esa tristeza de la que hablo y los sentimientos que te transmite, consigan que no resulte una lectura rápida y ávida, sino más bien lenta y sosegada.

Así que si lo que estabas buscando era puro entretenimiento, está claro que no.  El tiempo mientras tanto, en este momento, no es tu novela. Pero si lo que estás quieres es una novela con unos personajes con personalidad, entidad, que transmitan sentimientos, unos personajes con un interior un tanto complicado, y ver como evolucionan y una novela que consiga hacerte pensar, esta es una lectura, que sin ningún lugar a dudas, te satisfará.

FICHA DEL LIBRO

FRAGMENTO