NUESTRA OPINIÓN …

El secreto de las golondrinas me llamó la atención desde el principio y es que todo lo que lleva detrás un «anónimo», un pseudónimo o derivados siempre atrae poderosamente mi atención. Si bien es verdad que las novelas de espías son uno de los temas que suelen ser recurrentes en este blog no soy yo, Bea, quién suele leerlas.

En El secreto de las golondrinas nos vamos a encontrar la historia de una periodista, Grace, que normalmente se dedica a ser «el negro», literariamente hablado, de la ex-esposa de uno de los candidatos a la presidencia de EEUU, Elena, para el periódico en el que trabaja. De repente Grace se encuentra con la noticia de su vida: una actriz porno asegura haberse acostado con el ex-marido de Elena. Sin embargo, no se la dejarán publicar y ella querrá seguir ahondando en esa historia llegando a pensar que puede escribir un libro con la historia de Elena. Pocas preguntas harán falta para encontrarse con la negativa total por parte de ésta además de una hostilidad desmesurada.

A partir de aquí Grace empezará a investigar por su cuenta y a encontrarse con un montón de datos confusos y, sobre todo, con multitud de vacíos en la historia.

Mediante multitud de saltos en el tiempo, nos encontraremos con una historia de espías, corrupción, asesinos… iremos por una parte viviendo la investigación de Grace acerca de la vida de Elena y, por otra, el desarrollo real de la vida de Elena, desde que fue reclutada en la República Checa hasta llegar a casarse con el candidato actual a la presidencia de EEUU, Antony Craig.

Como os decía, no soy yo la que suele leer este tipo de novelas de espías por la confusión que me causan organismos como el KGB, la Stb y demás. Reconozco que en este caso no es especialmente complicada la relación que se cuenta pero aún así en algunos momentos me he sentido perdida.

Da que pensar que el autor no quiera dar su nombre, ni por supuesto el de su fuente y es que como cuenta en la parte inicial del libro: «Ésta es una obra de ficción pero todos los hechos son reales«. A estas alturas creo que nadie duda de hasta donde llegar las fuerzas de la KGB, los tentáculos de este tipo de organizaciones y lo que pueden llegar a afectar en cosas tan globales como unas elecciones, de una manera o de otra. Me ha gustado encontrarme con esta obra en la que, siendo real o no, se explica de qué manera una chica que no es nadie, llega a convertirse en la esposa de un candidato, cómo entrenan a esas chicas llamadas golondrinas para que su misión sea no solo espiar y sino llevar por unos caminos u otros a sus maridos/conquistas y así conseguir los objetivos de la organización. También cabe destacar, lo bien definidos que están esos sacrificios de estas chicas, que por otra parte no tienen elección ninguna, y lo tapados que quedan detrás de esas vidas aparentemente ideales y de lujos.

Destacar, en este caso especialmente, la labor de documentación. Puede ser que por la profesión del autor, periodista, ya tuviera muchos de los datos pero, en cualquier caso, fundamentar sobre bases sólidas un libro de este tipo no tiene que ser nada fácil.

En cuanto a los personajes, yo no he llegado a empatizar del todo con Grace, la protagonista, y esto ha hecho que, a pesar que el libro me lo he ventilado rápido en este confinamiento, a veces se me hiciera un poco lenta la lectura. Ha sido una sensación un poco extraña porque, estaba más interesada por la historia de Elena pero en cambio se me hacía más ágil la historia de Grace.

Quizá lo mejor de la novela sea la reflexión que deja: ¿sabemos en realidad todo lo que pasa en nuestro país?¿Actúan los políticos u otros mandos de poder por intereses o presiones? Cuestiones que, aunque la redes sociales han contribuido más a la libertad y acceso a la información, quedarán sin resolver cuando lo que hay detrás es mucho más poderoso.

FICHA DEL LIBRO

FRAGMENTO