Caligrama, septiembre 2020

El sastre de Mussolini: una novela sobre la supervivencia y contra las ideas fascistas de antes y de ahora. Carlos H. Aquino escribe una elevada historia de amor y odio con un lenguaje vivo y personajes llenos de luces.

La editorial Caligrama publica El sastre de Mussolini. La obra cuenta sobre un amor que fue capaz de traspasar fronteras, que sobrevivió a la Guerra Civil Española y a la Segunda Guerra Mundial. Hoy, cuando las ideas fascistizantes toman sitio en Europa, el autor Carlos H. Aquino alza la voz en contra del lenguaje bélico utilizado en la política, y llama a reflexionar sobre la volatilidad de las democracias. «La lección que los seres humanos jamás aprendemos es que esta clase de narrativa confrontativa y antidemocrática ya existió antes. Y pasar de una democracia a un régimen totalitario se hace en un abrir y cerrar de ojos».

El escritor se define como un «coleccionista de almas», porque siempre está dispuesto a abrir la mirada y a escuchar las historias de los demás. Inspirado en lo que lee y en las personas a las que ha conocido en su vida, Aquino dibuja a los protagonistas dotándolos de una realidad palpable, desvestidos de mentira. El espíritu de lucha, la creencia y defensa de los ideales y la inocencia que persiste a pesar del paso del tiempo, pueblan las entrañas de los hombres y mujeres de esta novela excepcional. 

El texto es dinámico y acierta en todos y cada uno de los sucesos que se narran. La persona que lea este libro vivirá una vorágine de sentimientos que no despistan, sin embargo, de la historia misma que se trata. El lenguaje de El sastre de Mussolini posee una riqueza directa en el que abunda la intelectualidad.

Carlos H. Aquino nació en el barrio de Piedras Blancas, en Montevideo (Uruguay), el 17 de junio de 1972. Hijo de un militar de la fuerza aérea y de una obrera textil, creció en una familia donde los debates políticos y los libros eran parte de lo cotidiano. Esto llevó a que desde muy joven comenzara a escribir. A la edad de diecisiete años emigra por primera vez y se establece en Buenos Aires. Es en la capital argentina donde hace sus primeras armas en los medios de comunicación, trabajando en diferentes emisoras de radio como locutor, conductor y periodista. Al cabo de cinco años regresa a Montevideo con la idea de establecerse definitivamente en la capital uruguaya, hasta que, en el año 2002, una profunda crisis económica lo lleva a emigrar una vez más. Desde ese año, se radica en el estado de Florida (Estados Unidos), donde vive hasta la actualidad.