Otra vez hemos tenido la oportunidad de disfrutar de una novela antes de su salida a la venta. Esta vez ha sido de la mano de Planeta que nos propuso formar parte del #MaratónElregresodelCatón para ir comentando en Twitter y ser de los primeros en reseñar junto con unos pocos blogs y lectores.
Ya os hemos comentado que tener ese privilegio nos gusta, pero en este caso podríamos decir que todavía más, ya que se trataba de la nueva y esperada novela de Matilde Asensi.
Matilde Asensi estuvo mucho tiempo sin querer desvelarnos nada sobre su nueva novela, se trataba del misterio mejor guardado y creo que puedo asegurar, sin temor a equivocarme, que nadie pensaba que nos reencontraríamos con Ottavia, Farag y Kaspar, los protagonistas de El último Catón, su novela más vendida, que tantas alegrías le ha dado y con la que tantos lectores descubrieron a esta escritora.

MIS IMPRESIONES

¿Quién dijo que segundas partes nunca fueron buenas?.
Después del buen gusto que me había dejado El último Catón, una de esas novelas que siempre recuerdas y recomiendas, no digo que quizás no sentí un poco de «cosilla» por si esta nueva novela empañaba un poco aquel recuerdo. Aunque tengo que decir que no entiendo bien a que venía ese temor, ya que he leído prácticamente todo lo que ha publicado Matilde Asensi y nunca me ha defraudado. 
¡Tranquilos!, para empezar, no es una segunda parte en realidad, puede leerse de manera independiente, aunque mejor si has leído o lees el anterior (entre otras cosas, porque si no lo has hecho te has perdido una excelente novela), y para continuar nada tiene que envidiar a aquella historia con la que conocimos a Ottavia, Farag y Kaspar.
Han transcurrido 15 años desde que se publicó El último Catón y también han pasado 15 años en la vida de sus protagonistas.
En  El regreso del Catón, Ottavia y Farag están felizmente casados, viven en Canadá, trabajan en la Universidad de Toronto, y comparten sus días con Isabella, la sobrina pequeña de Ottavia, que sigue sus estudios informáticos en esa universidad alejándose así, de alguna manera, de la familia Salina.
Esa vida tranquila se verá truncada cuando reciben un encargo un tanto particular por parte del poderoso y multimillonario matrimonio Simonson, pero para ir abriendo boca muestran a Ottravia y Farag una reliquia que por la importancia que tiene, deben poner en conocimiento de Kaspar.
La visita de Kaspar no se hace esperar. Acaba de renunciar a su puesto de Catón (algo que sus amigos ignoraba), y llega junto con su hijo Linus, y sin hacer caso a la oposición de Ottavia, los dos amigos se alían y aceptan el encargo. Aquí empezará una aventura que, como ya pasó en la anterior ocasión, marcará sus vidas, sobre todo la de Ottavia.
Me ha encantado volver a encontrarme con Kaspar (La roca): al que le cuesta mostrar sus sentimientos y carece de habilidades sociales; con Farag: ateo, sereno, capaz de mantener a raya a Ottavia y emplear los argumentos necesarios para convencerla y que se ponga en marcha; y sobre todo con Ottavia: la fervorosa católica, que colgó los hábitos por amor, un poco cobardica y en la que he encontrado una mujer irónica y con un fino humor que no recordaba, que me ha hecho sonreír en bastantes ocasiones y que me ha entusiasmado.
Además, en El regreso del Catón hay nuevos personajes como los Simonson, Abby, Gilad, Sabira o Isabella, que de haber nuevas aventuras del trío protagonista que, según la propia autora, los lectores tanto le reclamábamos, seguro que algunos de ellos les acompañarán.

En El Regreso del Catón será Ottavia quien tome la voz cantante, como a ella le gusta, y la que nos cuente en primera persona como les reclutaron para la búsqueda que llevaron a cabo, las investigaciones que realizaron, los hallazgos, los pasos que dieron, los viajes que hicieron a Ulan Bator, Estambul, Mongolia, hasta llegar a Israel, etc. De este modo en seguida vamos a empatizar con ella. Todo lo veremos con sus ojos, lo sentiremos como ella, sufriremos y nos alegraremos con ella y seremos partícipes de primera mano de la lucha por mantener su fe inquebrantable en Dios y en Jesús de la manera en que hasta ahora lo ha hecho, y su transformación en este sentido. Cómo la razón le dice una cosa y su corazón otra, podrá comprender, y como al final se da cuenta de que una no tiene porque hacer desaparecer a la otra.
Y es que esta novela también nos hará pensar, desde las primeras páginas nos hará plantearnos cosas, ya que como dice al comienzo de la novela «la historia la escriben los vencedores y los vencedores, con el tiempo, adquieren el poder de obligarnos a creer lo que escribieron, de hacernos olvidar lo que no se escribió y de inducirnos a tener miedo de lo que jamás ocurrió. Todo para seguir ostentando el poder, sea poder religioso, poder político o poder económico. Da igual. A ellos, a los vencedores, deja de importarles la verdad y a nosotros, la gente, también. A partir de ese momento el pasado lo reescribimos entre todos, haciéndonos cómplices de aquellos que nos engañaron, nos asustaron y nos dominaron. Pero la historia no es inamovible, la historia no está escrita en piedra, no tiene una única versión ni una única interpretación aunque así nos lo hagan creer y, lo que es aún peor, aunque así nos lo hagan defender con nuestras vidas, nuestro fervor o nuestro dinero».

 

No puedo dejar de hacer hincapié en la gran labor de documentación que ha tenido que llevar a cabo la escritora (en algún sitio he leído que se documentó durante dos años y medio) para situar personajes reales, hechos y lugares y engarzarlos de tal manera con la ficción que se fusionan a la perfección. Es mucho lo que hay de real en esta novela, se nota y el texto transmite esa labor de investigación, pero lo hace sin abrumar al lector, integrándolo de tal manera que lo que quieres es seguir conociendo al tiempo que los protagonistas, y sin que el ritmo se vea perjudicado, aunque yo he de reconocer que en algún momento me perdía un poco con nombres y lugares.

 

Matilde Asensi maneja con soltura los ingredientes de esta novela: acción, aventuras e historia, y utilizando un lenguaje sencillo, claro, directo y capítulos que terminan con la necesidad de leer un capítulo más, pone en nuestras manos una novela que es imposible soltar hasta llegar al final.
Ayer leí en la reseña que publicó Entre mis libros y yo que habría agradecido que tuvieran un poco más de presencia o protagonismo «los malos» y yo le comenté que al finalizar la novela me había parecido que habían quedado un poco «diluidos». Estoy de acuerdo en que posiblemente hubieran dado un punto extra de emoción, si es que se le podía pedir más emoción a todo lo que los protagonistas tuvieron que pasar. Porque no os he contado que como pasaba en El último Catón, aquí también tendrán que superar algunas pruebas para llegar a su objetivo.
¿Quieres saber más? Pues lo que tienes que hacer es leer El regreso del Catón, porque no te va a defraudar.

FICHA DEL LIBRO

FRAGMENTO

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