EL OLOR DE LOS DÍAS FELICES – MARTA GARCÍA PONS

EL OLOR DE LOS DÍAS FELICES – MARTA GARCÍA PONS

NUESTRA OPINIÓN …

Uno de los motivos que me llevó hasta El olor de los días felices de Marta García Pons, fue que en su día me quedé con muchas ganas de leer Agujas de papel. El tiempo fue pasando y ese título se fue sepultando entre otros que iban reclamando mi atención. Había leído buenas opiniones de ella así que cuando vi que Marta García Pons lanzaba nueva novela no lo dejé pasar y me sumergí en su lectura.

Sor Julia ha criado a Anna desde el día que la dejaron en La Casa de la Misericordia. Siempre ha sido para ella una niña especial y aunque Anna ya tendría que haber tenido un trabajo y abandonado el orfanato, la situación se ha ido demorando. Ahora ese momento no se puede demorar más, tiene que buscar un trabajo y un lugar para vivir fuera de esas paredes.

Casi todas las expósitas que salen de allí lo hacen para servir en una casa o como lavanderas, pero Anna aspira a algo mejor. Es curiosa, inquieta, le gusta cuidarse dentro de sus posibilidades, trata de informarse, le gusta el cine, la cosmética y disfruta mirando una y otra vez las revistas femeninas llenas de anuncios que reflejan una vida a la que ya sabe le es muy difícil aspirar. Por eso cuando una de sus amigas le comenta que están buscando una dependienta en una de las mejores droguerías de Barcelona, no se lo piensa dos veces y habla con Sor Julia para ver si puede conseguir para ella ese trabajo.

Y aquí comenzará una historia llena búsquedas, ansias laborales y crecimiento personal no exenta de problemas, en la que conocer sus orígenes, saber quién fue su madre y su tratar de encontrarla tendrán una transcendencia muy importante en su vida y en la trama de la novela.

Una trama que me ha parecido bien llevada y a la que podemos sumar ese afán de Anna de encontrar qué motivos llevaron a su madre a abandonarla, pero en la que, si bien es cierto que en la vida se dan muchas casualidades, y que cuando se cierra una puerta se puede abrir una ventana, en este caso parecía que siempre el destino la tenía preparado un hilo del que tirar para que pudiera seguir adelante en una búsqueda que a priori podía parecer abocada al fracaso. Particularmente creo que en El olor de los días felices se dan demasiadas casualidades, para mi gusto la autora ha abusado un tanto de ellas para poder continuar desarrollando la historia.

Una novela en la que está clara la reivindicación del papel de la mujer que dura ya tantos años. Anna quiere ser una mujer independiente, trabajar, llevar una vida libre, competir laboralmente con un hombre como un igual y que se reconozcan sus méritos de igual manera. No está dispuesta a callarse ni a ser doblegada por el simple hecho de ser mujer.

En general me ha gustado como están dibujados los personajes de esta novela, Rosa, Pili, Manuel, Emilio Alarcón, entre otros, casi todos con luces y sombras, y por supuesto el de su protagonista, Anna, esa mujer de finales de los años 20 a la que le interesa la moda, la publicidad, el comercio y busca la manera de prepararse para trabajar en lo que le gusta y luchar para conseguir su meta, aunque no haya logrado ponerme en su piel. Y es que en algunos momentos su forma de ser o de actuar no terminaba de encajarme con una mujer de entonces, criada en un orfanato entre monjas con las que se encontraba muy integrada aunque tuviese claro que no quería tomar hábitos, y que diera un giro tan radical para comportarse como lo hace en ocasiones.

La novela consta de tres partes Barcelona, Madrid y Filipinas que se corresponden con los tres lugares donde transcurren las tres etapas de la vida de Anna que relata la novela. Barcelona la ciudad donde nació, donde vivió en el orfanato en el que la abandonaron, donde empezó su vida fuera de La Casa de la Misericordia, encontró sus primeros trabajos y el lugar en el que comenzó a tener las riendas de su vida; Madrid donde «explota» profesionalmente hablando, donde conoce el primer amor, y Filipinas, lugar al que la conduce su búsqueda. Tres lugares en los que recorreremos calles, lugares, nos integraremos en su vida, modos, costumbres, y en los que acompañaremos a Anna en su día a día. Destacar la ambientación que Marta García Pons consigue en su novela.

Importante la labor de documentación que se aprecia en la novela, sobre todo en lo que tiene que ver con la publicidad y los anuncios de aquellos años. Si nos paseamos por Google no nos será difícil encontrar algunos de los anuncios de los que nos habla la autora.

Marta García Pons también introduce personajes reales en la trama que se codean con los ficticios de manera natural sin que en ningún momento parezca forzado.

En conclusión, pese a los «peros» que he señalado y que son apreciaciones totalmente personales, El olor de los días felices ha sido una lectura agradable, una novela bien narrada que se lee fácilmente, bien ambientada, con unos personajes muy diversos, como he dicho bien dibujados, y que nos hace pasar páginas sin que a penas nos demos cuenta, con una incursión en el mundo de la publicidad que me ha resultado muy curiosa.

Seguro que después de leerme os entran dudas sobre esta lectura, por lo que os aconsejo que busquéis otras reseñas que seguro encontraréis para así formaros una opinión más amplia con la que poder tomar una decisión.

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7 comentarios en “EL OLOR DE LOS DÍAS FELICES – MARTA GARCÍA PONS”

  1. La portada es preciosa, me encanta. Pero no me la voy a llevar por ello, la verdad es que si no pasa de ser una lectura agradable no me animo, tengo demasiado pendiente.
    Besos.

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