NUESTRA OPINIÓN …

No es la primera novela de Luis García Manglano que leo. Hace ya tiempo leí La Mesa del Rey Salomón y La Cadena del Profeta, que forman parte de su Trilogía de los Buscadores, y me gustó mucho esa forma que tiene de mezclar la novela histórica con la de aventuras, consiguiendo que no te despegues de las páginas del libro hasta que lo terminas. Esa forma suya de escribir fue una de las razones que me llevaron a decidirme por la lectura de El museo de los Espejos.

Y como digo no fue la única ya que esta novela tiene un escenario que, a muchos, no deja indiferente y que no es otro que el Museo del Prado. Y es que un edificio tan emblemático en mi ciudad, que alberga una de las grandes pinacotecas del mundo, no era extraño que llamara mi atención. No había excusa, El Museo de los Espejos tenía que encontrase entre mis lecturas.

El Museo de los Espejos comienza hace aproximadamente dos siglos, cuando el Fiscal Inquisidor una noche es convocado por el marqués de Santa Cruz en las obras que se están realizando para albergar las pinturas de la Colección Real, todas de autores españoles.

Pero tras ese comienzo que nos dejará con muchas incógnitas nos trasladaremos a la época actual, en la que con motivo del 200 aniversario del Museo del Prado, se convoca un concurso en el que varios artistas tendrán que versionar la pintura que elijan de entre las que se encuentran colgadas en las paredes de de la pinacoteca. Pronto este concurso se verá empañado por una serie de violentos crímenes en el que de alguna manera se ven metidos, e intentarán resolver, un experto en simbología y una de las copistas que participan en el concurso ¿Qué y quién podría estar detrás de estos extraños crímenes?

En el Museo de los Espejos nos vamos a encontrar una trama criminal, llena de intriga, a través de la labor de los copistas y centrada en una serie de asesinatos inspirados en pinturas de alberga la pinacoteca. Unos cuadros que, como cualquier obra de arte, esconden más de lo que muestran.

Son muchas las cosas que vamos a descubrir del Museo del Prado que va a ser uno más de los personajes principales de esta novela, algunas poco conocidas y que nos sorprenderán, como la capilla románica reconstruida en la segunda planta, cuyas pinturas fueron trasladadas al Museo cuando se construyó un embalse donde estaba situada; su funcionamiento; o, secretos como la gran cantidad de cuadros que alberga en sus almacenes, un lugar lleno de pasadizos, galerías y montacargas ocultos, algunos de gran tamaño.

Luis Montero Manglano es historiador del arte especializado en iconografía y eso se nota en esta novela, en la que utilizando todos sus conocimientos nos sumerge en una trama criminal que no da tregua. Un conocimiento que integra en la historia de forma muy didáctica a la vez que entretenida, creando curiosidad en el lector, y que en ningún momento resulta una carga ni aburre.

Si buscas una novela llena de suspense, con toques de novela gótica y terror, llena de misterio y arte, muy bien documentada y que a la vez sea entretenida, no lo dudes, esta es tu lectura.

FICHA DEL LIBRO

FRAGMENTO

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