Caligrama, mayo 2020

El gaditano Pedro Gómez presenta su primera novela El manuscrito perdido. El libro toma lo mejor de la literatura negra e histórica: un asesinato en mitad del proceso de autenticación de un importante documento visigótico.

La editorial Caligrama publica El manuscrito perdidode Pedro Gómez, que quedó finalista del Premio Azorín de Novela en 2015. Este es un manifiesto sobre el ego y la competitividad entre iguales. En la sociedad, enferma de un individualismo feroz, el protagonista tendrá que hacer frente al peligro de ser el único sospechoso del brutal asesinato de un reconocido profesor. «Seguramente en un lugar como la universidad es el último sitio donde te quieres encontrar un muerto; y peor si sabes que es una persona famosa y su muerte ha sido violenta. Sí, tiene que ser eso. Está nervioso porque hay un asesino capaz de burlar todos los medios de seguridad sin levantar ningún tipo de sospechas», dice un fragmento del libro. Las casualidades y la suerte jugarán un papel importante en una trama con ritmo y fondo.

¿Cómo interpretamos la realidad de nuestra existencia? A esta pregunta deberán enfrentarse los personajes que han sido bien trazados, con inteligencia y sensibilidad. Esta novela, que contiene lo mejor de la literatura negra e histórica, va más allá y se basa en unos hechos para contar una época, la actual. La imaginación del autor gaditano posee brillantez y la utiliza para un objetivo claro, y a la vez casi imposible, como es la búsqueda de la verdad.  Esta búsqueda, llevará al protagonista a recorrer Granada, Roma, Toledo, Badajoz, Mérida y Zamora.

Cada paso dado en esta narración enriquece una obra que engancha hasta el final. En algunos momentos, las acciones se verán peligrar por los sentimientos, pero la proximidad de la muerte hará que los personajes actúen con urgencia e intensidad. La ópera prima de Pedro Gómez augura una interesante inclusión en los lectores. Sus textos, profundos y aclaratorios, saben a éxito.

Pedro Gómez nació en Cádiz en 1984. Esta es su primera novela, El manuscrito perdido, con la cual entró en la final de la vigésima tercera edición del Premio Azorín de Novela.