NUESTRA OPINIÓN …

El candidato, la nueva novela de Nacho Abad, ha sido galardonada este año con el premio de las letras del Mediterráneo, de hecho, nos enteramos de su publicación casi por casualidad debido a que le otorgaron el premio.

Cuando supimos de ella, no dudamos en ponernos con su lectura ya que a las dos fundadoras de este blog nos encantó su primera novela La verdad está equivocada, a mí concretamente me acompañó este confinamiento, años después de su publicación, y sabía que en cuanto saliera algo nuevo me pondría con ello.

El candidato es un thriller político y a mí, que poco me gusta la política, sí que me gustan este tipo de libros. Quizá porque para lo poco que me gusta la real, sí que me gusta enterarme un poco de esos entresijos que se me hacen tan poco entendibles cuando suceden en la realidad y vemos ciertas informaciones en nuestras televisiones.

En El candidato nos vamos a encontrar la historia de Lázaro un ferviente defensor del cambio climático y de que algo hay que hacer contra él y, además, que predica con el ejemplo en la empresa que dirige. Después de convertirse en un empresario de éxito con su lema «verde», se le abren las puertas a una posible candidatura a las elecciones al mando de un partido verde. Y aquí empieza lo bueno de este thriller porque… ¿Cuándo se ha visto que un partido verde tenga la más mínima posibilidad de acercarse a tener algún escaño?

Así, al mando de «Brotes verdes» iremos viendo como poco a poco Lázaro va ganando popularidad hasta que aparece la filtración de un vídeo en el que Lázaro parece haber violado a una chica diez años atrás y la posterior de la declaración de la misma confirmando los hechos. Un escándalo que tira por tierra todos los votos que los sondeos daban al partido a tan solo cuatro días de las elecciones.

Este es solo el principio de este thriller que se convierte en una lucha entre los medios de comunicación, que hacen cualquier cosa por sacar la mejor noticia, a cualquier precio y sin contrastar porque lo que importa es vender, y el resto de partidos que ven peligrar su posición después de tantos años en los que prácticamente nada han tenido que hacer para mantener los votos de los ciudadanos. A esto se suma que la promesa de Brotes verdes por hacer un mundo más ecológico afecta de lleno a muchas de las empresas más poderosas del país.

A lo largo de la novela veremos, como ya pasó en las anteriores de Nacho Abad, una ácida y ferviente crítica a los medios de comunicación, a la manera de comunicar, de vender y sobre todo, a las consecuencias que eso puede tener en las personas sobre las que se vierten determinadas noticias, eso que afecta no solo a la persona respecto a la que se dice algo sino a todo su entorno y que pocas veces se conoce.

También El candidato nos obliga a reflexionar sobre la manera en la que hoy en día podemos ser manipulados sin darnos cuenta, sobre cómo una noticia puede dar un vuelco a algo tan trascendental e importante como el resultado de unas elecciones, cómo la manera de mostrar ciertos contenidos influyen directamente en la opinión de los ciudadanos que consumen esa información. Es triste pero cierto la cantidad de información de la disponemos de hoy en día pero al precio de no saber muchas veces qué es real, informaciones que se publican sin contrastar o informaciones que se publican para tapar otras. Un mundo en el que la noticia más impactante un día, ha sido olvidada dos días después.

A diferencia de La verdad está equivocada y Sé que estás viva que nos mantuvieron totalmente enganchadas de principio a fin, en El candidato he vivido distintos momentos: un inicio que te atrapa rápidamente, un valle en medio que entretiene pero en el que quizá no he tenido esa necesidad imperiosa de seguir leyendo y un final en que no puedes parar ya que los giros no dejan de sucederse.

Creo que Nacho Abad ha hecho un gran trabajo consiguiendo que nos paremos a reflexionar, que siempre tengamos presente que no debemos quedarnos con una primera impresión, que debemos contrastar y que no todo es lo que parece. A mí personalmente, el final me ha dado un poco de «miedo» por verme reflejada en la facilidad con la que podemos ser manipulados sin darnos cuenta, en descubrir los juegos de poder que se pueden cocer detrás de gente con tanta influencia y en la facilidad que tienen ciertas personas para tapar según que cosas, sin que eso tenga ningún tipo de repercusión ni consecuencia. Nacho Abad me gusta como periodista, creo que lleva muchos años, ha visto muchas cosas y sabe de lo que habla y yo solo espero que esta novela tenga muy poco de realidad, porque siendo honestos… podría ser real.

Periodismo, política y juego de poderes es lo que podemos encontrar en este thriller en que Nacho Abad consigue remover conciencias.

FICHA DEL LIBRO

FRAGMENTO