Drogas, fármacos y venenos

Guadalmazán, febrero 2022

Guadalmazán presenta Drogas, fármacos y venenos de David Sucunza. El opio se suministraba con asiduidad a los bebes llorones.

Drogas, fármacos y venenos es el título del nuevo libro que acaba de publicar la editorial Guadalmazán. Una obra del químico David Sucunza, quien, a través de los veinticinco capítulos que conforman este volumen, saca a la luz numerosas sustancias y usos de compuestos como la metanfetamina, un fármaco que formó parte de la estrategia militar de los alemanes durante la II Guerra Mundial; la artemisinina, el actual medicamento de referencia contra la terrible malaria; o el opio, un narcótico que se suministraba con asiduidad a los bebes llorones y cambió la suerte de China.

Tal y como narra el autor, la historia de las drogas, los fármacos y los venenos ha sido de vital importancia en el devenir de nuestra civilización y en la economía mundial. Han provocado comportamientos infames, como ocurrió con el azúcar, uno de los productos que originaron la trata de esclavos; guerras, como las del Opio; negocios, como el narcotráfico; fraudes, como el del guayaco, una madera de árbol que se creía que curaba la sífilis y que generó un enorme negocio fraudulento durante el siglo XVI; y cambios de conductas, como el que conllevó el invento de los six-pack de cerveza, que incrementó el hábito de beber en los hogares en detrimento de los pubs.

Asimismo, el autor se detiene en las peripecias de personajes singulares, como Justus von Liebig, quien inventó una pastilla que lleva su nombre y que era obtenida mediante un laborioso proceso que reducía carne de vacuno a un extracto soluble en agua, de fácil almacenamiento; o en descubrimientos científicos, como el del LSD por parte del químico Albert Hofmann, y su posterior contribución al redescubrimiento de las setas mágicas.

En definitiva, Drogas, fármacos y venenos es un libro por el que desfilan un buen número de saberes entrecruzados, como la química, la medicina, la historia, la antropología y la economía, así como grandes científicos que contribuyeron a cambiar el mundo, unos muy conocidos como el descubridor de la penicilina Alexander Fleming, otros olvidados como el inventor de la aspirina, Arthur Eichengrün, quien vio silenciada su contribución en el desarrollo del fármaco más vendido del mundo por ser de origen judío.

David Sucunza es doctor en Química y profesor titular de la Universidad de Alcalá. Ha trabajado como docente e investigador en diferentes universidades y centros de investigación de España, EE.UU., Alemania, México y Reino Unido. En el campo de la divulgación científica, ha colaborado en distintos medios de comunicación como Jot Down, Mètode, Naukas, Principia, The Conversation y Diario La Rioja. Ha ganado el II Certamen fecyt de Comunicación Científica en categoría amateur.

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