Hoy contamos con una reseñadora de excepción.
Hemos convencido para hacer esta reseña a una gran lectora, a la que siempre le ha gustado la novela histórica y, por si esto fuera poco, esta novela se desarrolla en su período histórico favorito: el Imperio Romano. Así que os dejamos con su reseña.
****
Siempre me ha gustado la novela histórica, creo que es una buena forma de conjugar dos grandes aficiones: la lectura y la historia. Una buena forma de entretenimiento y aprender o centrar conocimientos que tenías aislados.
Así que en las visitas a la librería miraba las novelas de Santiago Posteguillo con una mezcla de ansia de lectura y pereza: ¿salía de allí con el libro entre mis manos o dejaba la decisión para otro día y lo sustituía por otro objeto de deseo? Finalmente, la decisión vino dada: un regalo.

MIS IMPRESIONES

La historia comienza en la primera parte de esta trilogía, Los asesinos del emperador, que es una gran novela histórica, con gran cantidad de detalles de los diferentes gobiernos anteriores a Trajano, donde nos da las claves para comprender cómo alguien no nacido en Roma y, por tanto, sin aspiración alguna al nombramiento de emperador, llega a alcanzar el máximo honor en el Imperio y cuáles serán las claves de su gobierno.

Sin embargo, en Circo Máximo, el carácter novelesco de la historia adquiere importancia, sin que por ello se desvíe de la historia. No sólo Trajano se vuelve un personaje más complejo, sino también todos los que le rodean e incluso las historias paralelas que se van desarrollando a su alrededor. Así no sólo vemos a un gran militar y estratega que ya habíamos descubierto, sino también alguien con una nueva ambición para el Imperio al ser nombrado emperador: un nuevo proyecto de un Imperio más grande que el que nunca se hubiera imaginado, un Imperio lejos de la corrupción existente hasta el momento, un Imperio grandioso que se refleja en sus proyectos arquitectónicos y de ingeniería, un Imperio más justo con todos sus habitantes. Pero también nos descubre un hombre con mayúsculas; un hombre que supo buscar lealtades y compensarlas, y un hombre noble, que antepuso la lealtad al amor. Es, pues, un personaje digno de un profundo respeto por parte de todos: amigos y enemigos.

Pero, como ya he dicho, no es solo una novela histórica. En esta segunda parte, crea una serie de historias paralelas, llenas de intrigas y emociones, pero muy estrechamente ligadas a la historia. En unos casos, le sirven al autor para mantener la tensión literaria; en otros, para darnos a conocer costumbres, historias, leyes e incluso personajes muy característicos de la vida romana.
A pesar de todo esto, Trajano, como todos los emperadores romanos, no se libró de su propio complot para acabar con su vida. Así su historia se forja a base de sangre en la batalla, en las luchas de gladiadores, en las carreras de cuadrigas, en los juicios e intrigas.

Al final, te das cuenta que la historia se repite de alguna manera y que Trajano con su forma de gobernar al decidir que se publicaran los gastos de la familia imperial y luchar contra la corrupción, construir bibliotecas, restaurar calzadas, levantar puentes, ser tolerante con las religiones, buscar la justicia, ser respetuoso con el enemigo…, constituye un ejemplo para la Europa del siglo XXI.

FICHA LIBRO