NUESTRA OPINIÓN …

Llevaba mucho tiempo este libro en mis estanterías, tanto que podría decir que no recuerdo como llegó, pero no es así, como olvidarse como llegan algunos libros a tus manos.
Tuve la suerte de que Assur me tocase en un sorteo, pero es que además cuando lo tuve en mi poder y vi que el premio era doble, ya que venía dedicado por el autor.

Ahora más de un año después y cuando he terminado su lectura no tengo por más que preguntarme cual fue la causa que me hizo que tardase tanto en empezarlo, pero viendo su tamaño y dado que leo en el transporte público lo tengo claro, pero ese motivo no tendría que haberme influido tanto. He estado demasiado tiempo perdiéndome una gran lectura, pero de eso ya hablaremos más tarde.

Hay muchas personas que se «asustan» cuando ven una novela larga, muy larga; quienes ante libros que tienen casi 1.000 páginas se les ponen los pelos de punta. Yo no soy de esos. A mi no me importa lo gordo que pueden ser los libros (bueno un poco sí porque leo en el transporte público y mi espalda y mis brazos pueden resentirse), es más si el libro es bueno me alegro, porque cuando una historia me gusta me da pena que se acabe.

Como he dicho al principio, una de las cosas que más siento es no haber leído antes esta novela que me ha enganchado de principio a fin. Ya desde sus primeras páginas me sentí atrapada por Assur y Furco, y por la historia que en esta novela nos contaba Francisco Narla. Cómo habré disfrutado con esta novela que «le perdono» al autor el peso que he transportado, aunque una de las virtudes de este ejemplar es que ese peso no es excesivo para el volumen que tiene, y eso hay que agradecérselo a la editorial por el papel que se ha utilizado.

Es difícil conseguir que de una novela tan extensa no salga una reseña muy larga, pero voy a intentarlo.

La novela está estructurada en tres partes Jacobsland, El norte y El regreso cuyos nombres reflejan muy bien la parte en la que nos encontramos, además de un prólogo, un epílogo y las aclaraciones finales. De las tres partes principales la más extensa en la central, pero en ninguna de ellas va a decaer nuestra atención por la historia. Yo no sabría decir cual es la que me ha gustado más.

Francisco Narla con un gran dominio del lenguaje, muy cuidado y a la vez fácil de comprender, nos va a adentrar en una historia donde se nota la gran labor de documentación que ha llevado a cabo; trabajo que se ve en la gran cantidad de detalles que nos da de los acontecimientos, la época y los lugares en los que transcurre la aventura de Assur. Pero esto no es algo que nos deba restar ganas de adentrarnos en la novela, ya que integra estos conocimientos de tal manera que consigue un interés mayor todavía por lo que estamos leyendo y la enriquecen.

También merece la pena mencionar las descripciones que nos vamos a encontrar en el texto, unas descripciones a veces sumamente detalladas que te hacen deleitarte en su lectura tanto por el lenguaje utilizado en el que se roza la poesía como en la cantidad de pormenores que encontramos.

Vamos a conocer como era la sociedad de la época, las alianzas de los nobles, la iglesia, las luchas de poder, las traiciones y como batallaban; como vivían los pueblos escandinavos, como eran sus naves y los viajes que hacían, como conquistaban territorios sembrando el terror, saqueando los lugares donde sabían que había riqueza, destruyendo y arrasando sin miramientos, matando, violando y haciendo prisioneros, como pasó en el noroeste de la península ibérica; o su afán por descubrir nuevos territorios.

A veces te encuentras tan sumido en las explicaciones que te parece estar allí mismo, siendo partícipe de lo que está sucediendo, visualizas lo que estás leyendo.

Sólo ha habido una cosa que no es achacable al autor y que quizás en algún momento ha ralentizado mi lectura y ha sido mi afán de situar los territorios en los que se iba desarrollando la acción debido a la denominación con que aparecen en la novela (al final de la novela nos explica los motivos que le han llevado a ello y además en los mapas de las guardas podíamos localizar fácilmente los lugares), ya que si bien en algunos casos los nombres utilizados eran fácilmente identificables en otros casos me costaba más trabajo.

Otro de los puntos fuertes de la novela son los personajes. Se que me va costar días desprenderme de personajes Assur, Furco (aunque se trate de un lobo), Weland, Gutier, Jesse, Leif, Tyrkir, Dvalin, Thyre, Francesca y hasta Ilduara que siempre estaba en el pensamiento de su hermano, aunque tampoco va a ser fácil olvidar a Vikar, Hardeknud o Gundrod. Unos personajes, todos ellos, bien definidos, bien dibujados, con sus virtudes y sus bajezas, tanto los que tienen más protagonismo en la novela como los más secundarios.

Podríamos decir que Assur es una novela histórica, una novela de viajes, también una novela de sentimientos ya que son muchos los que nos vamos a encontrar en ella: el amor en todas sus facetas, el odio, la venganza, la lealtad, el rencor, la pasión, la avaricia, los celos, la envidia, etc.; y a mi me ha parecido sobre todo una novela de aventuras. Que podría ser sino la historia de Assur con la forma en que transcurre su vida. Me ha recordado a mis primeros tiempos lectores en los que me embebía en la lectura de cualquier novela de aventuras, en las que me abstraía de todo lo que sucedía a mi alrededor, como me ha pasado en este caso.

No sé que más que puedo deciros, más que recomendaros su lectura y que no os dejéis frenar por su volumen. Es una novela con la que vais a sentir, vas a viajar, vais a disfrutar tanto de lo que cuenta como de como lo hace. Una lectura a la que merece dedicarle todo el tiempo que nos lleva su lectura.

Después de leer Assur cada vez tengo más claro que ahora tengo que ponerme con la lectura de Ronin y que sus, también, muchas páginas no tienen que frenarme a su lectura.

FICHA DEL LIBRO

    
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