Editorial Serendipia, mayo 2021

En sintonía con las propuestas de abolición de la prostitución, Editorial Serendipia presenta  Amelia. Historia de una lucha,  un cómic basado en una historia real, desde la óptica de Amelia Tiganus, como uno de los rostros comprometidos con la abolición de la prostitución. El cómic está inspirado en la experiencia vital de la propia Amelia Tiganus.

Durante las dos últimas décadas, debido a la globalización y el rearme ante los avances del feminismo, se ha producido un incremento del comercio sexual ligado a la trata de personas con fines de explotación de las mismas. Como consecuencia de esta realidad, Amelia. Historia de una lucha incide en la sensibilización social sobre el problema de la prostitución, sinónimo de esclavitud sexual. Y es que, sin importar el lugar en el que se produzca, el daño que causa en los cuerpos y en las vidas de las mujeres obligadas a venderse como esclavas sexuales es idéntico.

Además, la existencia del sistema prostitucional es un obstáculo fundamental para conseguir la igualdad entre mujeres y hombres y, con ello, una sociedad democrática.

  • El Prostíbulo. Tras las luces rojas de neón y la idea de diversión y ocio para los hombres, se esconde la esclavitud de niñas y mujeres bajo el látigo de un negocio de proxenetas.
  • Captación. Tras la violación sufrida con 13 años por cinco violadores en un portal, sentimiento de culpabilidad, desarraigo social y la promesa de una vida mejor como estrategia para captar mujeres. Así es el proceso de engaño en el camino desde Rumania hasta el primer prostíbulo en España.
  • Puteros. Cualquiera puede serlo. No hay perfil, pero por su actitud se pueden catalogar en tres clases: el majo, el macho y el misógino.
  • Proxenetas. Romper estereotipos. Mayoritariamente son españoles y no usan la fuerza bruta, sino el maltrato psicológico y la manipulación, abusando de su poder frente a la vulnerabilidad de las víctimas, para poner cadenas invisibles que son más efectivas que los golpes.
  • Pornografía. Escuela donde los jóvenes aprenden lo que la industria de la explotación sexual pretende llamar “sexualidad humana” y que en realidad representa la degradación de la misma, convirtiéndola en un producto más en el mercado criminal. En los prostíbulos se emite constantemente contenido pornográfico. La masculinidad hegemónica se siente amenazada y reacciona reforzándose a través de la pornografía y la prostitución como espacio de poder.
  • Nosotras. La materia prima de la industria de la explotación sexual son mujeres jóvenes, migradas, racializadas, vulnerables y desarraigadas, puestas al servicio de los puteros. Además, se enfrentan a los prejuicios y pensamientos moralistas en una sociedad que aún no está preparada para acabar con el
    estigma de puta y considerarlas como iguales al resto de mujeres.
  • Libertad. Cómo es salir del prostíbulo. El feminismo como salvación sanadora. Encontrar los porqués de la esclavitud a través del feminismo y sentirse libre de verdad. Colocar en el centro la sexualidad y el placer femenino, erotizando el buen trato y la empatía. Mostrar el cuerpo como un ser completo y un territorio en el que sólo cabe la igualdad, la libertad, los cuidados, el placer compartido y el deseo mutuo.
  • Activismo. Etapa actual de pedagogía, concienciación, educación en igualdad y denuncia del patriarcado, en la que Amelia anima a todas las personas a luchar por un mundo en igualdad donde es posible abolir la prostitución. Hay que trasmitir que podemos formar parte de un cambio en la Humanidad, poniendo como ejemplo los logros de las luchas sociales, especialmente la lucha feminista, y de las personas que lograron cambios y avances reales cuando todo jugaba en su contra.
  • Páginas Extra. Biografías de mujeres referentes históricos del abolicionismo: Concepción Arenal, Clara Campoamor, Josephine Butler y Margarita Nelken. Además, se referenciará la Declaración de Viena sobre la eliminación de la violencia contra la mujer (ONU), la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer y el Convenio para la represión de la trata de personas y de la explotación de la prostitución ajena (ONU).