AFECTOS SECUNDARIOS – FÁTIMA CASASECA

AFECTOS SECUNDARIOS – FÁTIMA CASASECA

NUESTRA OPINIÓN…

Hace unos años leí la primera novela de Fátima Casaseca, Nadie se muere de esto. Por aquel entonces, desconocía a la autora y fue un libro que supuso un poco de aire fresco entre tanta novela negra y thriller como tenemos ahora. Ahora, Fátima Casaseca vuelve con Afectos secundarios, una novela protagonizada por mujeres aunque, como ella misma aclara, no significa que sea una novela feminista.

En Afectos secundarios nos vamos a encontrar con la historia de cuatro mujeres que nada tienen que ver entre sí, cuatro mujeres, que de no coincidir en una clínica abortiva, nunca se habría dado siquiera la oportunidad de que cruzaran tres palabras seguidas. Sin embargo, el repentino bajón de una de ellas, en un día de lluvia, a la salida de la clínica hace que las tres restantes, que se encuentran cerca, se preocupen por ella y se inicie así, una especie de amistad cómplice a causa de la situación por la que todas han pasado.

Nada hace presagiar que vayan a seguir manteniendo el contacto más allá de esa situación pero, finalmente, la casualidad quiere que muera un hombre después de mantener una sesión de sexo con Sonia, prostituta y una de las cuatro mujeres protagonistas, y que sea precisamente en el hotel donde trabaja Begoña de mujer de la limpieza. La verdad es que cuando llegué a este punto la novela empezó a recordarme a otra que leí hace tiempo (Tierra, trágame y escúpeme en el Caribe) y pensaba que la novela se iba a centrar más en la investigación policial y cómo se iba desarrollando la historia de las cuatro mujeres que se convertían en cómplices silenciosas de esta muerte pero nada más lejos de la realidad. En Afectos secundarios aparece este acontecimiento que sirve de hilo conductor pero lo que vamos a encontrar es la historia de la amistad que se forja entre estas cuatro desconocidas.

Conoceremos a Lola, una profesora de universidad, casada con un hombre bastante mayor que ella y con un acentuado apoyo al feminismo. Sonia, una prostituta que lleva mucho dolor dentro por un hecho del pasado. Alicia, una niña pija que lo tiene todo en la vida, de la que sus padres esperan todo lo que no les ha dado su hermana y a la que las malas compañías llevan a meterse en el mundo de las drogas más de lo que debería. Y Begoña, un ama de casa que por un error puntual no deja de castigarse. Cuatro mujeres que a priori nada tienen que ver pero que, sin embargo, nos dan la lección de que muchas veces prejuzgamos sin saber y nos perdemos la oportunidad de conocer a gente muy distinta pero que no por ello puede dejar de aportarnos un montón de cosas y complementarnos en otros aspectos.

Sin duda lo que más me ha gustado de la novela es la manera en la que están conseguidos los personajes. Toda la novela está narrada en primera persona por voz de varios personajes y si bien esta voz no me ha convencido para algunos de ellos (aparte de las cuatro protagonistas también toman voz un par de policías, el marido de Lola, el marido de Bego y otros personajes masculinos) sí tengo que reconocer que la autora ha hecho un gran trabajo para que todas las voces resulten creíbles siendo el lenguaje de cada uno y la manera en la que hablan con el lector adaptada a la situación, los estudios y la «vida» de cada uno de ellos. Toda la novela me ha recordado a una especie de sala de interrogatorios en la que cada personaje cuenta desde su punto de vista lo que ha sucedido o va sucediendo, viendo en varios casos distintas versiones de la misma situación. Esto también ha provocado que los comentarios de alguno de ellos me provoquen tanta repulsión que quiera dejar de «escucharlos» y pasar al siguiente, por lo que creo que ha sido un gran trabajo.

En cuanto a la historia, se me ha quedado un poco corta. No ha sido una historia con la que quiera seguir con un capítulo más a ver qué sucede con los personajes sino más bien una novela con la que tener otra visión de las cosas y con la que reflexionar una vez más sobre los prejuicios y temas tan de actualidad como las drogas, el feminismo, la maternidad o la prostitución.

En conclusión, en Afectos secundarios vamos a encontrar una novela diferente, narrada en primera persona de la mano de varios personajes lo que la hace original y nos ofrece la oportunidad de reflexionar sobre los prejuicios y el mundo que nos rodea en general.

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12 comentarios en “AFECTOS SECUNDARIOS – FÁTIMA CASASECA”

  1. Sigo a la autora desde que escribía en su blog de maternidad y me encanta. Leí su libro recopilación de artículos del blog y también su anterior novela. Ésta ya veremos si la leo o no porque ando muy cargada de libros…
    Besos

  2. Pues para mí este ha sido uno de esos libros que atrapan en la página uno y tienes que seguir leyéndolos mientras bajas en el ascensor, vas al baño o te preparas un café. De los que acaban con más de un goterón de algo que se te cae encima mientras haces otra cosa, precisamente porque el libro es lo que no se te cae de las manos…
    Yo también sigo a la autora desde sus inicios como bloggera y me encanta por lo fresca e incisiva que es. Construye las situaciones, los personajes y los diálogos con la fluidez y el ritmo del mejor Almodóvar. Los retratos son realistas y auténticos, pero se trazan con dos pinceladas y te arrancan la carcajada sin parar. Bueno, en realidad yo he tenido que parar constantemente para releerle pasajes al señor que tengo al lado en casa y compartir la risa con él.
    Así es cómo recorres las doscientas y pico páginas con la avidez de un yonki. Luego se te acaba la novela sin que te hayas dado cuenta y te quedas con un síndrome de abstinencia de caballo.
    A los que estáis dudando, os reto a que leáis solo el arranque y a ver si luego podéis dejarla.

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