Blog de opiniones sobre libros de actualidad: novela negra, thriller, ficción, histórica, hechos reales… todo tiene cabida en nuestras lecturas.

Además, entrevistas y encuentros con autores y un listado de firmas en toda España para que no os perdáis cuando pasa vuestro autor favorito por vuestra ciudad.

miércoles, 15 de marzo de 2017

ANA - ROBERTO SANTIAGO



Esta es una de las reseñas que no tenía claro si dejar reposar unos días para escribirla, ya que la acabé la novela el lunes, o ponerme en seguida manos a la obra con la novela aún caliente y los sentimientos a flor de piel para poder transmitir de verdad lo que me ha gustado. Y es que eso es lo que puedo anticipar desde ya, que sus 864 páginas me han durado menos de dos semanas y que el día que sabía que iba a acabar realmente no tenía claro si quería hacerlo porque me ha costado, y mucho, desprenderme de Ana Tramel.

EL AUTOR

Roberto Santiago es escritor, dramaturgo y director de cine. Ha escrito más de veinte novelas infantiles y juveniles. Entre otras, la colección Futbolísimos (Editorial SM), que se ha convertido en la saga de literatura infantil española más vendida en nuestro país en los últimos años, y que ha sido traducida a varios idiomas. Ha escrito y dirigido, entre otras, las películas El penalti más largo del mundo (nominada al Goya al mejor guion), El club de los suicidas, Al final del camino y la coproducción internacional El sueño de Iván. En teatro ha escrito las adaptaciones de Ocho apellidos vascos, El otro lado de la cama y Perversiones sexuales en Chicago, de David Mamet, entre otras. Ha participado en varias series de televisión; es profesor de la Escuela Oficial de Cine de la Comunidad de Madrid; y su cortometraje Ruleta fue el primer corto español en competir en la Sección oficial del Festival de Cannes. Ana, es su primera novela para adultos.

EL ARGUMENTO

Años atrás, Ana Tramel fue una brillante penalista a la que se disputaban los mejores despachos. Un oscuro suceso en su pasado cambió su vida y ahora pasa sus días entre recursos administrativos en un mediocre bufete, ahogándose en un vaso de whisky. Pero su vida da un vuelco cuando su hermano Alejandro, con el que no habla desde hace cinco años, la llama angustiado. Ha sido detenido por el asesinato del director del Casino Gran Castilla.

Ana pide ayuda a su jefa y vieja amiga, Concha. Necesita la estructura y recursos del despacho para llevar adelante una defensa en la que tiene prácticamente todo en contra. Acompañada de un peculiar equipo (un viejo investigador, una abogada novel y un becario ludópata) se enfrentará a las grandes empresas del juego.


Ana, un thriller absorbente protagonizado por una mujer inteligente pero acabada, brillante pero autodestructiva, única.


MIS IMPRESIONES

Como he dicho al principio no sé bien como hacer esta reseña para de verdad poder transmitir todo lo que ha gustado, todo lo que me traspasado, me ha hecho sentir y sobre todo lo atrapada que me ha tenido desde el minuto uno porque Ana, como no podía ser de otra forma, empieza fuerte, nada más y nada menos que con la llamada de Ale, su hermano, para pedirle ayuda: le acaban de acusar del asesinato del director del casino de Robredo, Menéndez Pons. Esto no sería raro si no fuera porque Ale y Ana llevan sin hablarse años, incluyendo el hecho de que Ana desconoce que Ale está casado con una polaca llamada Helena y que tienen un niño de dos años, Martín.

Ana hace años que dejó de ejercer de abogada pero ante un hecho así no tiene nada que pensar.

Como veis es un principio más que prometedor pero solo es eso, el principio, porque en Ana nos vamos a meter en una vorágine de sucesos, subtramas y giros argumentales que te harán preguntarte hasta el mismo final qué es lo que va a pasar.

Quiero decir que es difícil hablar de esta novela sin desvelar absolutamente nada de lo que pasa en ella porque aunque lo que os he contado es el inicio, el caso va a evolucionando y desmembrándose en una serie de subtramas de las que no quiero hablar para que os pille como a mí, totalmente de nuevas. Solo diré que aunque este es el arranque, pronto habrá otro hecho que hará que la defensa y por lo tanto el juicio se centre en otro asunto totalmente distinto al asesinato y que supondrá el primer gran giro de la novela. Y a partir de aquí todo va a más.

Además, aunque este es el caso principal se nos presentará otro caso sobre el que Ana tampoco tendrá posibilidad de decir que no cuando le piden que lo defienda, lo que nos llevará a ir intercalando la acción entre los dos procesos judiciales.

Creo que la elección de que haya dos procesos ha sido muy acertada, ya que para una absoluta desconocedora del mundo del Derecho y todo lo que le rodea como yo, me ha permitido tener una visión muy amplia de este mundo. Cada proceso avanza de una manera distinta, las maneras de llevar la defensa de uno y otro caso no tienen nada que ver, así como la manera de los abogados de la parte contraria de defender a los acusados y por supuesto la resolución.

Como os digo soy una absoluta ignorante de todo lo relacionado con el Derecho, nunca me ha interesado y esta novela ha conseguido despertar en mí un interés insólito. Me ha encantado descubrir cuál es proceso hasta llegar a un juicio, cuáles son las opciones, cómo es necesario presentar las pruebas y los testigos en un momento u otro y sobre todo me ha maravillado la manera en que tanto los abogados de la defensa como de la acusación son capaces de sembrar la duda ante cualquier indicio que a simple vista puede parecer irrefutable y hacerte dudar a ti misma. No voy a decir que yo haya dudado de la veracidad de unas pruebas, ya que en Ana vamos a vivir todo tal y como ella nos lo cuenta, pero sí me ha hecho pensar que si yo fuera una persona ajena podría convencerme de lo que me dice la parte contraria, consiguiendo así desmontar por completo cualquier indicio, a priori, claro.

Quiero dejar claro que Roberto Santiago consigue todo esto sin darnos ninguna clase. En ningún momento me he sentido aburrida o abrumada por tecnicismos, leyes o cosas que no conocía y que no me interesaban. Lo bueno de todo esto que el autor consigue explicarnos todo con claridad sin resultar denso, distribuyendo la información en su justa medida cuando es necesaria.

El otro tema principal de la novela es una crítica a la industria del juego. Roberto Santiago me ha hecho reflexionar a este respecto mucho. Ahora que se ha puesto de moda el mundo de las apuestas, por internet o en persona, no es difícil ver anuncios protagonizados por cualquier famoso animándonos a que apostemos y debemos tener mucho cuidado. Estoy segura de que las estadísticas de ludopatía que se dan en la novela son reales o están muy cerca de serlo. Yo no apuesto, es más no me produce especial satisfacción ir al casino pero es verdad que conozco mucha gente que lo hace y es algo que cada vez está más en auge. Yo también espero que esta crítica sirva para hacernos ver que se puede convertir en una adicción tan peligrosa como otra cualquiera así como para hacernos ver que existen asociaciones para ayudar a los jugadores.

Otro de los puntos que quiero destacar es la manera de narrar. En Ana es la propia Ana quién habla con nosotros, se va a dirigir al lector, llegando incluso a hacernos aclaraciones sobre su personalidad. Eso sí, esto conlleva que solo vamos a conocer su punto de vista y lo que ella conoce, sorprendiéndonos al mismo tiempo que ella, sufriendo cuando ella lo hace y desconociendo todo lo que ella desconoce. Me ha encantado esta manera de comunicarse con el lector que hace que haya empatizado perfectamente con ella desde el minuto uno. Roberto Santiago ha hecho una maravillosa labor con esta manera de escribir haciendo que un personaje nada común que incluso en otra novela nos podría caer hasta mal o por lo menos con el que no llegaríamos a empatizar conecte con nosotros de tal manera que nos pase lo inevitable, que no queramos despedirnos de ella una vez finalizada la novela.

No podemos terminar sin hablar de los personajes. El autor no sólo ha contruido un gran personaje, todos los que desfilan por la novela nos harán sentir. Obviamente el peso de la novela se lo lleva Ana, una mujer poco frecuente, adicta a los tranquilizantes (entre otras cosas), que dice lo que piensa aunque sea políticamente incorrecto, que no intenta caer bien, que cree en su trabajo, que ha sufrido y se ha levantado muchas veces pero sobre todo una mujer a la que no es fácil tumbar, que sabe aguantar los golpes, por duros que sean, y levantarse y luchar con más fuerza que cuando cayó. Como ella misma se compara a lo largo de la novela, una Rocky que aguanta asalto tras asalto aunque no la queden fuerzas para resistir. Creo que el éxito de Ana es que todos querríamos ser un poco como ella.

Pero como decía no solo Ana es un personaje que me ha atrapado, Roberto Santiago ha conseguido dar vida a toda una serie de ellos, totalmente opuestos entre sí y totalmente creíbles con el plus de que, en su mayoría, ninguno tiene nada que ver con Ana, sin embargo consigue que ninguno chirríe, que entendamos la relación que cada uno de ellos tiene con ella y cómo ha llegado hasta allí.

No quiero acabar sin mencionar que la novela transcurre en Madrid, además por lo general he pasado por todas las calles que se mencionan con lo que me ha encantado visualizar a Ana, situarla de verdad en mi mente en un sitio determinado. Y es que es otra de las cosas que sucede en Ana, es una novela muy visual, no es difícil imaginarse a una actriz (yo ya tengo a la mía) dando vida a este personaje. Ojala que sea así y podamos ver en un futuro una serie o una película basada en esta novela porque creo que hay material más que de sobra. 

Solo me queda decir que espero que el pequeño punto que se queda sin cerrar en esta novela sea una puerta abierta a que haya otra protagonizada por Ana Tramel porque me encantará seguir viéndola pelear en un tribunal, luchando por la justicia y tumbando a "los malos". 

En conclusión, Ana es thriller jurídico que encierra mucho más, una novela llena de giros inesperados que te mantendrá atrapado hasta el final y con una protagonista incomparable a nada de lo que hayas leído hasta ahora. La rocky de los juzgados.




martes, 14 de marzo de 2017

GANADOR SORTEO UN LUGAR A DONDE IR (María Oruña)



Y aquí estamos una vez más para daros el veredicto del ganador del sorteo de un ejemplar de "Un lugar a donde ir" de María Oruña, una novela muy esperada por muchos de nuestros seguidores.

Y el ganador ha resultado... Silvia P. -> cazoleando.


¡¡Enhorabuena!!

Recuerda que debes ponerte en contacto con nosotras en el email buriru1958@gmail.com en las 48 horas siguientes facilitándonos tus datos postales y el teléfono para poder hacerte llegar el ejemplar. Si no se efectúa el contacto antes de que finalice el día 15 de marzo se volverá a sortear el ejemplar. Será la editorial la encargada de haceros llegar el ejemplar.


Si no has resultado ganador, no olvides pasarte por cualquiera de los otros tres blog que promovíamos el sorteo para ver si has tenido suerte:

Leyendo en el bus
Entre mis libros y yo
El búho entre libros


Además, recuerda que aún tenemos en marcha un sorteo más, y este jueves.. ¡más sorpresas!


No eres lo que busco de Laura Mavor

domingo, 12 de marzo de 2017

ENCUENTRO CON MARÍA ORUÑA, AUTORA DE UN LUGAR A DONDE IR



Hace unos días, unos cuantos blogueros fuimos convocados por Ediciones Destino en el Hotel de las Letras para un encuentro con María Oruña, con motivo de la publicación de su nueva novela Un lugar a donde ir.

Siempre es un placer acudir a estos encuentros y, por supuesto, no queríamos perdernos esta nueva oportunidad que se nos presentaba, ya que además de conocer a María, siempre estas reuniones resultan una buena ocasión para intercambiar pareceres con los autores sobre su obra, y nosotros teníamos prácticamente acabada la novela.

Para que veáis lo ameno e interesante de la charla con María, aunque en un principio acordamos que íbamos a reservar un cuarto de hora al final del encuentro para hablar del desenlace de la novela sólo los que habíamos acabado (o casi como era mi caso, pero que ya no me quedaba nada por descubrir), y así no destripar nada al resto, el tiempo se pasó tan rápido que lo agotamos totalmente y no tuvimos ocasión de hacerlo.

Empezó María tomando la palabra para, sin desvelar nada, hablarnos de su novela. Lo primero que nos dijo es que no se trata de una novela hiperrealista pero que nadie puede decir que lo que ocurre en Un lugar a donde ir no pueda suceder, ya que todos los hechos, los procedimientos, la metodología forense, los hallazgos históricos, etc. están contrastados.

Lo que ha querido María plantear al lector en esta novela es un juego de inteligencia, de entretenimiento y además un juego reflexivo que va implícito en el título de la novela, ya que todos los personajes buscan una dirección, un lugar a donde ir o quizás ni siquiera den cuenta de que lo buscan, pero lo cierto es que todos necesitamos algo por lo que levantarnos todas las mañanas y hacerlo con una sonrisa, queriendo también reflejar qué sucede cuando no tienes ese lugar a donde ir o por dónde o por qué senderos puedes terminar, salpimentando toda la historia de curiosidades históricas y forenses ya que cree que están un poco olvidadas en los medios, en la cultura en general y hay una modesta denuncia de fondo por la falta de financiación que tienen los historiadores, los investigadores, los geólogos y los arqueólogos, entre otros, y dedica la historia a todos los Juan Salvador Gaviota del mundo, a esa gente que merece ese homenaje y que sacrifica zonas de confort o roles por buscar otras cosas por el beneficio común o por egoísmo pero siempre intentan, sin hacer daño, ir contra la corriente

Quería contar una historia que rescatase lazos históricos que tienen que ver con nosotros, con suspense, misterio, velocidad pero no quedarse sólo en una historia de investigación sino que hubiese algo más ya que le sabría a poco quedarse con una trama en la que hay un nudo y un desenlace, quería que estuviese aderezado por otras cosas que pudiesen interesar.

Cuando escribe lo hace en el ordenador y no imprime lo escrito, por eso cuando le llegó la novela y empezó a ojearla vio que la enganchaba al leerla y entonces se dijo que había hecho un buen trabajo.

A diferencia de Puerto escondido en el que quizás descubriremos antes del final quién es el asesino, aunque no nos importará ya que lo que querremos es saber el porqué y para qué lo había hecho, en este la intención era que no se supiese quién era el asesino hasta el final, y que no fuera ni un psicópata ni un asesino en serie, sino alguien más inquietante: una persona normal a quien sucede algo que le lleva a matar, lo que hace que podamos estar todos dentro del saco. Hacer ver hasta dónde es capaz de llegar la gente cuando llega al límite, y además sin que se resuelva como si se sacara un conejo de la chistera.

Después de esto intentamos ir preguntándole algunas cuestiones que nos habían surgido durante su lectura y así nos enteramos que cuando ya tiene claro de lo que va a escribir y aunque no sepa cual va a ser la historia, pasa a documentarse, una labor que para ella es muy divertida y estimulante, y durante esa fase encuentra cosas que piensa que, como a ella, pueden llamar la atención de los lectores y las rescata para después ir introduciéndolas en la novela cuando ya va tomando forma la historia que quiere contar, lo mismo que peculiaridades que le llaman la atención de alguna persona o frases que después utiliza para construir los personajes.

También nos contó que la documentación le había llevado entre 4 y 5 meses que ha invertido en comprar y leer libros, visitar bibliotecas, contactar arqueólogos, ganarte su confianza y quedar con ellos allí donde estuviesen y que le contasen sus historias: "es ahí realmente cuando encuentras historias muy interesantes", nos dijo. En cambio, cuando llama para consultar algo sabe qué es lo que quiere y lo que busca saber es si es posible lo que se le ha ocurrido contar, quiere que lo que escribe sea creíble y realista. 

Además, durante el proceso de escritura sigue con el proceso de documentación, aunque sabe perfectamente lo que va a contar y cómo lo va a contar, hasta que se pone a escribir no se da cuenta de que le puede faltar documentación de una u otra cosa y la quiere obtener para ser rigurosa en lo que cuenta.

También nos contó que es muy organizada y siempre tiene que tener un plan B por si algo falla. Por ejemplo elige la forma de matar antes de saber a quién a va a matar.

Aclaró que tiene todo pensado desde el principio pero sí que van surgiendo cosas en medio de la escritura. Una vez terminado vuelve a repasar todo y va añadiendo, quitando, poniendo...

También respecto a la manera de escribir quisimos saber si había ido escribiendo en el orden en el que leemos la novela o si había escrito las dos voces por separado. Nos contó que sí, que las había escrito por separado ya que son dos voces muy diferentes y habría sido muy complicado hacerlo de otra manera. Esto además sólo es posible teniendo un esquema previo y teniendo muy claro qué es lo que va a hacer con cada uno de los narradores aunque después vaya introduciendo cosas cuando une ambas.

Otra cosa que quisimos saber es de dónde había salido ese amor por la historia siendo ella abogada. Nos contó que ella nunca había estudiado derecho por vocación, de hecho quería ser corresponsal de guerra. A ella siempre le ha llamado la atención la historia, los misterios y para ella lo que es importante con esta historia es acompañar al lector durante el tiempo que dura la lectura de su novela y que cuando la acaben no se hayan sentido defraudados, que les haya dejado huella, que se hayan sentido identificados con algo, que les haya suscitado curiosidad algo de lo que cuenta. La mayor satisfacción es que le escriba la gente diciendo que ha tenido que parar la lectura para buscar en google algo de lo que habla porque le ha llamado sumamente la atención.

María nos habló de la importancia de que un libro tenga duende, ya que un libro puede tener una buena técnica, estar muy bien ejecutado, pero si no tiene alma y el autor no se desnuda cuando está escribiendo y muestra lo que a él le importa eso se nota.

Esta es otra de las razones por las que introduce el humor en la novela, aspecto sobre el que también la preguntamos. María nos dijo que no lo hace como algo intencionado, lo hace porque ella es así, es verdad que es un recurso literario para aligerar la lectura pero ella en su vida privada y profesional es así, es su manera de sobrevivir a la cantidad de catástrofes que nos rodean cada día.

También hablamos de los lugares en los que sucede la novela, lo bien retratados que están. María nos aclaró que en algunos de ellos como las cuevas o Italia sí que ha estado pero en otros como Méjico no, por eso agradece tanto que la gente le diga que se nota que lo conoce porque ha logrado hacer que la gente tenga la sensación de que ha estado ahí sin haberlo hecho, a base de documentación.

En cuanto a la unión de las dos novelas, la anterior y ésta, nos contó que aunque las novelas sí son autoconclusivas, la continuidad de algunos personajes viene dada porque cuando comenzó Puerto escondido sabía que iba a escribir sobre tres temáticas diferentes que quería tocar, la primera rescatar las historias que le contaba su abuela, la segunda las cuevas y la tercera que no nos desveló y que será la de su tercera novela.

A pesar de esto, y volviendo sobre lo anterior, hasta que no empezó a documentarse no sabía cuales iban a ser las historias y al ir documentándose han ido saliendo. Tenía la idea pero luego las historias la han ido encontrando a ella. Lo único que tienen en común la anterior novela y ésta son algunos personajes, la música y las citas ya que las tramas no tienen nada que ver, la forma en que están escritas es totalmente diferente. María quería cambiar de registro, e intentar dar otro paso más para no defraudar y para que el lector no se encontrara más de lo mismo. Por todo esto las tres novelas, las dos publicadas y la siguiente son totalmente autoconclusivas y se pueden leer de manera independiente (nosotras precisamente damos fe de ello ya que no hemos leído aún Puerto escondido).
Respecto a esto la felicitamos porque es verdad que en Un lugar a donde ir  ha protegido mucho la historia de Puerto escondido explicando lo suficiente los personajes pero sin develar nada importante de lo que pasa con ellos en la anterior novela para no destripar al lector que no haya leído previamente la primera. María nos explicó que esto le costó sobre todo con el personaje de la forense ya que se tenía que entender que habían pasado ciertas cosas pero sin desvelar nada relevante. De hecho para poder hacer Un lugar a donde ir como novela independiente tuvo que volver a meter unas páginas de presentación de personajes que eran necesarias para algunos lectores.

Por último quisimos curiosear sobre si había escrito algo antes de estas dos historias. María nos confesó que sólo "La mano del arquero" y que tiene que agradecer a la editorial Destino que confiara en ella y que no la pusiera ninguna restricción ni la impusiera nada.

También nos quiso aclarar que el guiño a Dolores Redondo en las novelas es un guiño personal y no editorial. Cuando lo escribió no sabía que su libro se iba a publicar. La explicación de que esté ahí es que una noche vio a Dolores en Página 2, le interesó y al día siguiente se compró su libro. A partir de ahí la empezó a escribir en Twitter y empezaron un intercambio de comentarios y Dolores la empezó a animar para que siguiera escribiendo y siguiera luchando porque sus historias salieran a la luz, que ella también había salido de la nada.

Después de todo esto pasamos a la sesión de firmas y fotos.

Como siempre dar las gracias a Destino por invitarnos a estos encuentros tan maravillosos y a los autores, en este caso a María, por venir a Madrid y prestarse a ellos y a enfrentarse a las preguntas de los blogueros.

viernes, 10 de marzo de 2017

LA SIRENA DE GIBRALTAR - Leandro Pérez


Cuando terminé de leer Las cuatro torres tenía claro que quería volver a encontrarme con Juan Torca, un personaje un tanto peculiar pero que se gano mis simpatías a las primeras de cambio. 

Ha costado algo de tiempo volver a tener otra historia con este protagonista entre manos, pero ya os adelanto que la espera ha valido la pena, ha sido un buen reencuentro, tan bueno como la portada y el título que nos lo presentaba.

EL AUTOR

Leandro Pérez (Burgos, 1972) hasta antes de ayer guardaba sus manuscritos en un cajón. Escritor y periodista, dirige la web literaria Zenda. Ha trabajado en El Mundo, y es uno de los creadores de Trestristestigres, empresa que ha puesto en marcha numerosos proyectos en Internet, a menudo periodísticos y culturales.

Además de blogs, columnas y dossieres, Leandro Pérez ha escrito un par de narraciones que jamás publicará y varios primeros capítulos que quizá retome algún día. En algunos, figura Juan Torca, el personaje que protagoniza La sirena de Gibraltar, su segunda novela. Las Cuatro Torres (Planeta, 2014), su primer libro, recibió una excelente acogida.

ARGUMENTO

Madrid, junio de 2013. «Contra Gibraltar la política ya no vale», le dice a Juan Torca una mujer que quiere que asesine a dos prostitutas gibraltareñas. Un mes después el cuerpo desnudo de Rebecca
Cruz aparece en el Manzanares. Torca contempla cómo el cadáver es extraído del río y promete: «El hombre que te mató ya está muerto».

Pero Torca no solo tratará de cazar al asesino, también intentará proteger a las hermanas gemelas de Rebecca, Maddie y Lisa, dos nadadoras conocidas como las sirenas de Gibraltar.

MIS IMPRESIONES

Juan Torca presencia desde un puente que cruza el Manzanares, cómo de sus aguas sacan a una mujer desnuda con un bloque de hormigón en la parte inferior de su cuerpo.

El particular encargo que hace unos meses le hicieron, en el que había dos requisitos esenciales que cumplir que eran el lugar de nacimiento de las víctimas y donde debían ser encontradas, y que él no había aceptado, al final ha sido ejecutado por otro.

Algo en el interior de Juan Torca no le deja pasar por alto este crimen ¿Quién se ocupó del encargo? ¿Quién estaba detrás del mismo? ¿Qué motivos había detrás de este asesinato?

No pensaba yo que había pasado tanto tiempo pero han pasado más de dos años desde que Leandro Pérez nos presentó a Juan Torca en su primera novela, Las cuatro torres, y ya entonces me quedó claro que no era un personaje cualquiera.

Juan Toca es un personaje original, distinto, con mucho atractivo, que atrapa al lector, que sabe llevárselo a su terreno. Un personaje con luces y sombras, muy alejado de cualquier estereotipo. No sabemos mucho de su pasado, aunque sí que ha hecho cosas de las que muchos no se sentirían orgullosos. Exmilitar, mercenario, encargado de la seguridad de un empresario vasco cuando éstos estaban amenazados por ETA, .... y ahora por fin parece que alejado de todo aquello, reconvertido en detective privado a ratos y si se tercia. Un hombre amigo de sus amigos, que se quiere ganar el cariño y el respeto de su hijo y con unos valores muy fuertes y un alto sentido de la justicia, aunque a veces se tenga que saltar las reglas si es necesario.

Pero Juan Torca no está solo, tiene a sus compadres Jandro y Luis Laguna, aquellos con los que comparte mucho pasado y que siempre están ahí. Y su hijo Rodrigo que eligió ser policía, con el que quiere recuperar el tiempo perdido aunque sea una labor muy difícil de afrontar.

Uno de los puntos fuertes de Leandro Pérez en sus novelas son los personajes, unos personajes bien estructurados, dibujados, muy creíbles y reales, a los que, enseguida, parece que ya conoces hace tiempo y con los que podrías estarte codeando en el día a día. Unos personajes creados con mucho cuidado y a quienes una vez descubres en las páginas de la novela quieres seguir acompañándolos y conociendo más de ellos.

Y no sólo sucede con Torca o sus compadres, o Rodrigo a los que ya conocíamos, sino que me ha pasado con otro personaje que aparece por primera vez en esta novela y de quien ya quiero más implicación en próximas entregas de la serie o hasta protagonismo en otra saga: "Un Inspector. De homocidios. Carballera".


Pero está claro que para que una novela sea buena tiene que tener detrás una buena historia que sustente esos personajes, y Leandro Pérez ha construido una novela sólida, una trama en la que todo está medido y ajustado, pero no forzado, ya que todo transcurre en tan sólo 7 días.

Y lo ha hecho con una trama muy adictiva y en la que todo podría ser perfectamente real, tanto que podríamos encontrarnos unos hechos iguales o similares en cualquier día en un periódico o en un telediario, en la que no deja nada al azar, en la que no se saca conejos de la chistera y en la que la intriga, que es mucha, está perfectamente dosificada.

Leandro Pérez escribe con una prosa sencilla, sin artificios, muy cuidada, y con la que a través de capítulos cortos, un ritmo constante, intriga bien dosificada y abundantes diálogos consigue una lectura muy ágil, dinámica, entretenida y adictiva de la que al lector le costará separarse, cayendo continuamente en la necesidad de leer un poco más. La Sirena de Gibraltar no te va a dar respiro.

Creo que, con todo lo anterior, queda claro que no puedo por más que recomendar La Sirena de Gibraltar. Yo, como ya me pasó con la anterior novela, estoy deseando que Leandro Pérez se dé un poco de prisa y nos traiga más pronto que tarde una nueva entrega de Juan Torca y que nos desvele en un futuro próximo lo que pasó en el Mar del Aral.

miércoles, 8 de marzo de 2017

ENCUENTRO CON ATHOS ZONTINI (ORFANCIA)



La semana pasada tuvimos el placer de acudir a uno de esos encuentros que siempre tanta ilusión hacen pero que, por lo general, no es fácil que se den, encuentros con autores extranjeros. En este caso la cita fue con Athos Zontini, autor de “Orfancia”, una novela que nos había causado muchas preguntas y que afortunadamente íbamos a tener el placer de resolver.

Además os anticipo, que después de este encuentro, perfectamente se le podría hacer una segunda lectura desde una visión totalmente distinta a la primera.

Lo primero que os quiero decir es que es una novela de la que es difícil contar todo lo interesante que nos contó sin hacer spoiler por lo que puede que haya algún trozo que, si no habéis leído la novela, no lo acabéis de comprender.

Para los que no lo sepáis, Athos Zontini es italiano y este es su debut literario. Aún así, cuando desde la editorial conocieron la obra tuvieron claro que querían publicarla y, según nos dijeron, están muy contentos por seguir luchando por encontrar nuevas voces y en nuevas lenguas que puedan hacerse un hueco en nuestro país.


Y, sin más preámbulo, pasamos a las preguntas con el autor, que eran muchas.

Lo primero que quisimos saber es qué significa orfancia, el título de la novela, ya que claramente es una palabra inventada por lo que queríamos saber cuál era su significado para el autor. Athos nos dijo que esta palabra tenía dos motivos: el primero es que es una mezcla de la palabra huérfano y de la palabra infancia y es que el niño protagonista se siente huérfano de su propia infancia. El segundo motivo es el sonido de la palabra, le gustó como sonaba esta palabra en italiano (sonido que se ha podido mantener en castellano por la similitud de idioma) ya que la palabra infancia sonaba demasiado bien, necesitaba algo que causara un poco de efecto.

También quisimos saber porqué había querido dibujar un niño tan diferente de los niños “normales”. Nos aclaró que no quería dibujar un niño con una patología mental sino que quería contar la inquietud de un niño, el miedo que siente debido a que su familia no es feliz y este es el ambiente que se le transmite implícitamente.

Hay que considerar que cualquier niño sufre las situaciones que se viven a su alrededor y tiene una reacción ante ellas, tiene su propia forma de entenderlas y de responder ante ellas. En este caso el miedo del niño se refleja en la metáfora de la novela.

Sobre algunas de las escenas más crueles de la novela nos cuenta que, según él están justificadas, es más, marcan tres momentos clave de la evolución del niño: con el gato quiere herir a su padre, de hecho cuando se da cuenta de que está haciendo daño al animal quiere que el momento acabe y ese sentimiento le hace darse cuenta de lo que ha hecho. Con los conejos hace que se sienta aceptado socialmente, además, se da cuenta hay una relación directa entre la violencia y el hambre. Con la lagartija es un acto totalmente gratuito, aquí el niño ya está totalmente transformado, ha evolucionado y lo hace por propia satisfacción.

Además, la crueldad es algo común a todos los niños, un momento por el que todo ser humano tiene que pasar como experimentación. Se necesita cometer algún acto de maldad para entender cuál es el umbral de dolor ajeno.


Otro de los temas que se tratan en la novela, de pasada, son la anorexia y el bulling. Preguntamos por ambos al autor, si los había querido introducir por algún motivo. Athos nos dijo que ambos eran temas que no había querido tratar en la novela, considera ambos temas muy serios y complicados y Orfancia no es una novela que permita profundizar en ellos. Yo personalmente en mi reseña, sí que apunté que creía que estaban tratados y que, incluso, podía haber sido una crítica o llamada de atención hacia ellos, pero nos dijo que en el tema de la anorexia del niño en realidad se dice que vomita pero no que tenga un problema y en el tema del bulling realmente solo hay un episodio que sí es más fuerte, el resto podríamos considerarlo peleas de niños, que él solo quería poner el foco en ese momento en el que los niños se miden entre ellos y buscan la aceptación del grupo. Además, nos quiso llamar la atención sobre que no podíamos olvidar que la novela está contada en primera persona por un niño por lo que únicamente conocemos su punto de vista. Probablemente muchas situaciones estén exageradas porque así es como un niño las vería, cuando la realidad se puede alejar mucho de su propia visión. Este es uno de los puntos que quiero resaltar que me sorprendió mucho cuando lo contó y sobre el que quiero destacar que si ahora hiciera una segunda lectura de la novela la haría desde otro punto de vista distinto. Me parece que el autor ha conseguido con creces trasladarnos a ese mundo del niño en el que todo toma unas dimensiones tremendas.

También el final de la novela es algo que ha suscitado mucho interés, mucho “revuelo” y mucha inquietud ya que podemos decir que no es un final claro. Es una metáfora en la que cada uno puede entender una cosa. Nos confesó, y estamos totalmente de acuerdo con él, que para esta novela hay tantas lecturas como lectores aunque en este caso casi todos coincidíamos en imaginar el mismo significado para el final de la novela. Athos busca hacer reflexionar ya que dice preferir las dudas a las certezas pero sí espera que cuando el lector llegue al final la metáfora haya quedado más o menos clara y explicada.

En cuanto al origen de la novela nos contó que tampoco hay uno claro pero, que si tuviera que decir un momento se quedaría con una visita que hicieron a unos amigos que acababan de tener un niño y hacía tiempo que no veían. Estando con ellos, se dieron cuenta de que estaban todo el rato pendientes del niño, que hiciera esto, que hiciera aquello, contando cosas sobre él... Cuando salieron de la casa comentaron que creían que sabían menos de sus amigos que cuando habían entrado por la puerta y dijeron una frase que posteriormente fue la inspiración del libro. Atención SPOILER!!!!! Si quieres leerlo selecciona el texto que hay en espacio que ves en blanco:
“Si no hace lo que le dicen sus padres se lo comen”

Él ya tenía una idea de escribir sobre la familia pero no quería hacerlo de manera real ya que al escribir sobre algo no real el lector baja las defensas y se hace preguntas para admitir que en esta novela, aún no siendo real, hay cosas que le pertenecen, cosas en las que se podía ver identificado. Quería escribir un mundo imaginario y de sensaciones que es como él ha crecido y eso era lo que quería transmitir.

En cuanto a las referencias de libros nos dijo que creía que podía haberle inspirado a la hora de escribir esta novela  “Mr. Vértigo” de Paul Auster en el que no se cuenta el final del libro sino que nos hace reflexionar sobre nosotros mismos.

Se comentó que en la novela hay referencias a otras obras pero no las hay a “Hansel y Gretel” a pesar de que podría recordarnos a momentos de ese libro en algunas ocasiones. Athos nos aclaró que para él hay una diferencia principal con esa novela y es que en ella los monstruos se encuentran fuera de casa mientras que en esta se encuentran dentro.

Después de esto pasamos a la firma de ejemplares.

Desde aquí dar las gracias como siempre a Planeta por darnos la posibilidad de conocer a estos autores y en este caso en concreto por poder aclarar todas nuestras dudas dando incluso una visión diferente a la que teníamos de la novela.





martes, 7 de marzo de 2017

GANADOR SORTEO LA QUÍMICA (Sthephenie Meyer)



Ya tenemos a los ganadores de los 4 ejemplares (uno por blog) del sorteo de "La química" de Sthephenie Meyer.

En este caso el afortunado ha sido... Carmen Calatrava (@chef964)



¡Enhorabuena!

Recuerda que debes ponerte en contacto con nosotras en el email buriru1958@gmail.com en las 48 horas siguientes facilitándonos tus datos postales y el teléfono para poder hacerte llegar el ejemplar. Si no se efectúa el contacto antes de que finalice el día 10 de marzo se volverá a sortear el ejemplar. Será la editorial la encargada de haceros llegar el ejemplar.


Si no has resultado ganador, no olvides pasarte por cualquiera de los otros tres blog que promovíamos el sorteo para ver si has tenido suerte:

Leyendo en el bus
Entre mis libros y yo
El búho entre libros


Además, recuerda que aún tenemos en marcha dos sorteos más:



"Un lugar a donde ir" de María Oruña




































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lunes, 6 de marzo de 2017

AGUACERO - Luis Roso


Aguacero lleva unos meses en nuestras estanterías, concretamente desde que salió, pero ante la avalancha de reseñas tan positivas, decidí tomar distancia. Mis expectativas, aunque en este caso debo decir nuestras ya que las dos hemos leído la novela antes de escribir esta reseña, estaban tan altas que decidimos dejar pasar el tiempo y no coger esta novela con tanto ímpetu, y creo que acertamos al hacerlo.

EL AUTOR

Luis Roso (Moraleja, Cáceres, 1988) es licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Salamanca, en Filología Inglesa por la Universidad Autónoma de Barcelona y posee un máster de Literatura Española e Hispanoamericana. Apasionado de la literatura, la historia, el cine y el deporte, actualmente trabaja como profesor de secundaria en la Comunidad de Madrid. Admira a Delibes, Cela, Ferlosio, Sender, Azorín, De la Serna, Aldecoa, Barea y Martín Santos. Aguacero es su primera novela.

ARGUMENTO

Año 1955. El inspector Ernesto Trevejo recibe el encargo de investigar cuatro crímenes en un pueblo de la sierra madrileña donde se está construyendo un pantano: dos guardias civiles han sido torturados hasta la muerte; el alcalde del municipio y su esposa, ejecutados a sangre fría. Un posible asesino en serie podría aterrorizar a la región mientras se desarrollan las obras. El asunto debe ser resuelto –y silenciado- cuanto antes.

Siguiendo los pasos de una investigación que destapará odios, secretos e intereses ocultos, el lector se traslada a una España en blanco y negro. De fondo, el rumor incesante de la lluvia que acompañará al protagonista en su viaje a un escenario rural, remoto, casi salvaje.

MIS IMPRESIONES

Ir con las expectativas muy altas con una novela puede llevar a que te lleves una gran desilusión y que ésta salga peor parada de lo que debe aun tratándose de una buena novela, por eso, a veces, es mejor dejar pasar un tiempo, como hicimos nosotras, y que toda la nebulosa de la que se la ha rodeado se haya ido diluyendo, aunque siempre te queda en el recuerdo. Pero dejemos esto para más adelante y lo comprenderéis mejor.

Ernesto Trevejo es designado por sus superiores para investigar "extraoficialmente", y siguiendo las directrices de las altas esferas, unos asesinatos que se han cometido en la sierra madrileña, entre los que se encuentran los de dos guardias civiles que además han sido torturados. Trevejo no entiende muy bien el porqué de esta decisión, máxime cuando él pertenece a la policía y el caso lo está llevando la Guardia Civil del lugar donde se han cometido los crímenes, y en aquellos tiempos la colaboración entre los dos cuerpos no era precisamente sencilla.

Y como se temía Trevejo, cuando llega al lugar de los hechos, aquellos que hasta el momento han llevado las investigaciones no ven con buenos ojos que alguien ajeno meta las narices, por lo que no se lo ponen nada fácil. Únicamente no sentirá esta animadversión por parte de Aparecido Gutiérrez, el joven Guardia Civil que pide le asignen como ayudante y que siente cierta fascinación por el inspector que han traído desde Madrid.

Son varios los puntos fuertes de esta novela. El primero de ellos es la ambientación tanto temporal como del lugar donde suceden los hechos.

Un autor de la edad de Luis Roso ha tenido que llevar a cabo una ardua labor de investigación  y documentación (seguramente hablar con gente que vivió en aquella época y leer mucho), para conseguir una ambientación sobre aquellos años tan fidedigna a la hora de narrar y mostrarnos la España de los años 50, una España llena de contrastes, donde los caciquismos, el favor a ciertos empresarios, la intromisión de la iglesia en todos los ámbitos sociales y los abusos de poder estaban a la orden del día. Una España además dividida, en la que eras afín al régimen o eras perseguido por "rojo", con una gran tasa de analfabetismo y con gran parte de la población viviendo muy precariamente.

Además Luis Roso utiliza algo tan, por decirlo de alguna manera, "corriente" en aquellos años como la construcción de un pantano en las cercanías de un pueblo para localizar su novela y mostrarnos así una situación gracias a la cual muchos empresarios afines al régimen se enriquecieron mientras que la mayoría de los que trabajaban en aquellas obras había abandonado su entorno en busca de una vida un poco mejor de la que tenían, aunque en realidad tampoco lo consiguieran, por un salario muy bajo y viviendo en condiciones muy precarias. Además la cercanía del pueblo donde se realiza la obra y la conexión de los escenarios con motivo de los asesinatos, consiguen que pueda ofrecernos una imagen social más completa de la época.

También es de destacar cómo el autor logra sumergirnos en un ambiente angustioso (¡que bien elegido el nombre de Las Angustias para el pueblo!), opresivo y gris gracias a esas descripciones del paisaje y de las condiciones atmosféricas que sufren los personajes y que resultan tan visuales, reflejo al mismo tiempo, de cómo era la vida de entonces.

Me ha gustado mucho esta pareja compuesta por Trevejo y Aparecido, una pareja con gran atractivo para la trama que nos propone Luis Roso y que muy bien podría ser protagonista de una serie, y que forman parte de un elenco de personajes creados con mucho cuidado y acierto.

Hay que reconocerle al autor una forma de escritura de calidad, con un agudo y sútil sentido del humor y una narración con unos diálogos excelentes que además dotan de agilidad a la novela, adecuando la forma de hablar a los personajes con habilidad.

Pero en cambio ha habido algo que no me ha terminado de convencer en esta novela para que fuera redonda debido a que tenía la idea de que era una novela más policíaca, y eso ha sido lo concerniente a la investigación. Lo cierto es que me esperaba una investigación al uso, donde poco a poco el que la lleva a cabo va tirando de la hebra hasta llegar a una resolución, a la vez el lector va enlazando ésto y aquéllo tratando de encontrar al culpable (lo llegue a conseguir o no), pero en esta novela no ha sido así, resultando algo totalmente secundario. Eso sí, hay que tener en cuenta que lo anterior es algo totalmente personal.

Sin negar que te encuentras con varios giros en la novela que te despistan y no sabes muy bien a quien achacar los crímenes, tampoco van a decirnos mucho las investigaciones de Trevejo, ya que tampoco investiga mucho, quizás porque tampoco le dejan, ya que le ponen muchos palos en el camino para que no lo haga, pero la sensación que me quedó al final es que si llega a descubrir lo que pasó en realidad es porque se lo dan en bandeja y no por su pericia a la hora de esclarecer el caso. Claro que esto es una opinión puramente personal.

Sin que esto último le quite valor a todo lo anteriormente comentado, tengo que decir que Aguacero es una novela que merece la pena ser leída, aunque no haya cumplido totalmente esas expectativas tan altas que había puesto en ella, y es que a veces tanto comentario muy favorable puede hacer estragos en una buena novela, una novela que quizás para mi no haya sido redonda pero que tiene calidad.

FICHA DEL LIBRO