NUESTRA OPINIÓN …

Nada más comenzar La vida es suero. Historias de una enfermera saturada te encuentras con un «Prólogo hemeopático de Señorita Puri» titulado Fórmula Magistral, así que los que conozcáis a Señorita Puri por su Twitter, su blog o sus libros, podréis imaginar que la sonrisa que me asomó en la cara. Esto pintaba bastante bien.

Pero la tónica del libro nos va a quedar suficientemente clara cuando lees el capítulo ¿Quién es la Enfermera Saturada? en el que ella misma se presenta: «Nací en La Coruña una mañana de invierno, muy temprano, concretamente durante el cambio de turno, por lo que nadie atendió el timbre a tiempo y vine al mundo de casualidad. Lo del nombre se lo debo a mi abuelo, el gracioso de la familia que como tardaba en nacer siempre decía: <<Esta niña parece que viene de Saturno, lo que tarda en llegar>>. Y me quedó».

«La vida es suero. Historias de una enfermera saturada«  ve la luz después de que tras su autopublicación en Amazón se izase a los primeros puestos de libros más vendidos en poco tiempo.

Es un libro lleno de frescura,  que trata el día a día de las enfermeras españolas (sobre todo de las que están pendientes de que salga un puesto de trabajo), en clave de humor y lleno de ironía. Un humor, a veces, un poco negro pero que sin duda va a hacer, como mínimo, asomar una sonrisa en nuestra cara. Reconozco que me cuesta reír a carcajadas con una lectura.

Y es que tras capítulos con títulos como La letra de médico, pedir yogures a farmacia, ¡¡Enfermera hay aire en el suero!!, la mujer que llama al de bolsa de empleo, el material del hospital queda en el hospital (o no), los apósitos, tiritas de postureo, etc., entre otros, encontramos frases y párrafos dignos de ser enmarcados.

Para muestra un botón, os dejo su decálogo:

  1. La vena buena siempre está en el otro brazo
  2. Verás que te falta el tapón cuando ya tengas canalizada la vía.
  3. Un timbre de noche nunca suena solo: si uno suena, otro se le sumará.
  4. El paciente que más protesta es el que mejor está.
  5. El apósito del tamaño adecuado no existe.
  6. Hay dos tipos de esparadrapo: el que no se pega y el que no se puede despegar.
  7. Si sólo llevas un tubo de analítica será el que ha perdido el vacío.
  8. Nunca creas lo que el paciente dice que ha dicho el médico.
  9. El cajetín de medicación del paciente de la última habitación siempre vendrá mal.
  10. Nadie que llama al timbre lo hace por algo urgente.

La vida es suero. Historias de una enfermera saturada nos cuenta en primera persona, en capítulos cortitos, situaciones que no nos serán del todo desconocidas, pero que gracias a ella vamos a ver desde el otro lado, desde el lado de los profesionales que nos atienden cuando nuestra salud se resiente.

Unos profesionales que se encuentran entre los médicos y los pacientes, que en el libro hay para todos.

En conclusión, si queréis pasar un rato divertido (el libro se lee en un asalto, sólo tiene 125 páginas), que os haga olvidar las tensiones del día, una lectura que no requiera esfuerzo y que además os saque una risa o una sonrisa, no os lo penséis dos veces, porque este libro cumple su cometido.

Si cuando acabéis el libro os quedáis con ganas de más, podéis seguir leyéndola en su blog Libro de Relevos. Las reflexiones de Enfermera Saturada o en Twitter (@EnfrmraSaturada), o cualquiera de los otros títulos con los que nos ha ido divirtiendo.

FICHA DEL LIBRO


 

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