NUESTRA OPINIÓN …

No es la primera vez, ni será la última, que me dejo influenciar por la portada de un libro o por su título a la hora de decantarme por él. En el caso de La casa de modas de Julia Kröhn se unían las dos cosas, así que no me lo pensé dos veces, y sin siquiera leer la sinopsis, algo bastante habitual en mí, me hice con un ejemplar.

La novela comienza con una carta que Rieke dirige a Juddy, como contestación a su petición de que le cuente cosas sobre el gran amor de su madre, en la que Rieke le adelanta que para hacer lo que le pide necesita contarle la vida de su madre, pero también la de su abuela y la suya.

De esta manera Julia Kröhn nos adentra en la vida de tres mujeres de una misma familia unidas no sólo por la sangre sino también por la moda, construyendo un relato a través de tres historias, cada una protagonizada por una de ellas, que se van intercalando, con idas y venidas en el tiempo, que a la vez se van hilvanando y cosiendo para completar el retrato de tres generaciones y que abarca casi un siglo de historia y de moda.

Aunque la relación de las mujeres de esta familia con la costura empieza antes, la madre de Fany ya confeccionaba corsés, esta novela se centra en la vinculación de las mujeres König: Fany, Lisbeth y Rieke, con la moda y con la Casa de Modas König de la que el marido de la primera era el dueño.

La casa de modas es una historia de mujeres, mujeres valientes, fuertes, supervivientes, de carácter, que luchan por sus sueños. Fany, la primera de la saga, una mujer que en los años veinte fue capaz de renunciar a todo por conseguir su sueño y diseñar sus propios modelos; Lisbeth que, en los años cuarenta, luchando por sacar a sus hijos adelante al final de la II Guerra Mundial, es capaz de hacer un vestido con los restos de cualquier tejido, hará resurgir de sus cenizas la casa de modas, poniéndola en marcha en unos momentos muy difíciles; y Rieke que en los años 70 retoma las riendas de la casa de modas para que no caiga en la ruina, después de años dedicándose solamente a su familia.

Pero no son éstas las únicas mujeres que nos vamos a encontrar en la novela ya que La casa de modas es una novela esencialmente femenina, ya que aunque también aparecen personajes masculinos que tienen su importancia, los que verdaderamente tienen fuerza son los de las mujeres, tanto las que tienen un papel protagonista como las que tienen papeles más secundarios, y así no me puedo olvidar de Eva, Vera, Mechthild, Alma.

La casa de modas es una novela que se lee con agrado, una lectura entretenida y fácil. Un relato con secretos familiares e historia de amor incluidos, en la que viajaremos a través del tiempo y de la moda de la mano de tres mujeres asistiendo a la evolución de la moda, la sociedad, sus costumbres y la lucha de las mujeres por su la igualdad, la libertad y el derecho luchar por sus sueños y decidir lo que quieren hacer.

Una novela que queda cerrada pero en la que deja una puerta abierta para una posible continuación en la que nos cuente más sobre dos de sus protagonistas.

FICHA DEL LIBRO

FRAGMENTO

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